La SEC prepara nuevas reglas para cripto en julio: exchanges y brokers en la mira
La Comisión de Valores y Bolsa de los Estados Unidos (SEC) actualizó su agenda regulatoria y dejó en claro que las criptomonedas ocupan un lugar prioritario en sus planes para lo que resta del año. Según el documento publicado por el organismo, la agencia tiene previsto presentar una serie de propuestas de nuevas reglas específicas para el ecosistema digital tan pronto como este mes de julio, lo que marcaría un punto de inflexión en la forma en que Washington aborda la regulación del sector.
¿Qué está planeando la SEC?
La agenda actualizada del regulador contempla cambios normativos en al menos tres frentes clave. El primero apunta directamente a los corredores de bolsa (broker-dealers) que operan con activos digitales, un segmento que hasta ahora ha funcionado en un vacío legal considerable. El segundo frente involucra las condiciones bajo las cuales los activos digitales pueden listarse y negociarse en bolsas de valores nacionales registradas. El tercer elemento, y quizás el más esperado por la industria, es la posible creación de un puerto seguro regulatorio —conocido en inglés como «safe harbor»— que brindaría protección temporal a proyectos de criptomonedas en etapas tempranas de desarrollo mientras cumplen requisitos de cumplimiento normativo.
Esta última figura lleva años siendo debatida dentro y fuera de la SEC. La ex comisionada Hester Peirce, apodada «Crypto Mom» por su postura favorable al sector, propuso por primera vez una versión de este concepto en 2020. La idea central es otorgar a los proyectos cripto emergentes un período de gracia durante el cual puedan operar y captar fondos sin quedar inmediatamente expuestos a las mismas exigencias que aplican a los valores tradicionales, siempre que cumplan con requisitos mínimos de transparencia.
Un giro significativo respecto a la era Gensler
El movimiento de la SEC contrasta fuertemente con la postura que mantuvo el organismo durante la gestión de Gary Gensler, quien presidió la comisión entre 2021 y principios de 2025. Durante ese período, la estrategia predominante fue la aplicación retroactiva de las leyes de valores existentes al mundo cripto, lo que derivó en decenas de acciones de cumplimiento forzoso contra exchanges, emisores de tokens y plataformas de préstamos. Esa política fue criticada ampliamente por la industria, que la describió como «regulación por enforcement» en lugar de regulación por normas claras.
Con la llegada de Paul Atkins a la conducción del organismo, designado por la administración Trump, la SEC parece haber adoptado una filosofía diferente: construir un marco regulatorio específico para los activos digitales en lugar de intentar encajarlos a la fuerza dentro de categorías legales diseñadas hace décadas para acciones y bonos.
Qué significa esto para startups y proyectos emergentes
Si la propuesta del puerto seguro avanza tal como se anticipa, podría representar un alivio significativo para los proyectos en etapa de financiamiento inicial. Hoy en día, cualquier startup que busca captar capital a través de la venta de tokens en Estados Unidos enfrenta una enorme incertidumbre legal: dependiendo de cómo se estructure la operación, puede quedar clasificada como una oferta de valores no registrada, con las consecuencias legales que eso implica.
Un esquema de puerto seguro bien diseñado permitiría a los fundadores operar con mayor certeza jurídica durante los primeros años de vida de un proyecto, algo que muchos emprendedores del sector consideran indispensable para no tener que constituirse fuera de los Estados Unidos o directamente evitar al inversor norteamericano.
Los próximos pasos
Las propuestas que la SEC publique en julio no serán reglas definitivas de inmediato. El proceso regulatorio en Estados Unidos exige que cualquier nueva norma pase por un período de comentarios públicos, durante el cual la industria, académicos, inversores y ciudadanos pueden presentar observaciones. Recién después de analizar esas respuestas el organismo puede avanzar hacia una versión final.
Aun así, el solo hecho de que la SEC formalice estas iniciativas en papel representa un avance concreto. El sector cripto lleva años reclamando reglas del juego claras, y aunque el camino hasta una regulación definitiva puede extenderse bien entrado 2026, julio podría marcar el inicio formal de esa conversación entre el regulador más poderoso del mundo y una industria que mueve billones de dólares al año.
