Bitcoin resiste cerca de los 64.000 dólares mientras EE.UU. intensifica ataques contra Irán y los ETF rompen su racha negativa
El mercado de criptomonedas atraviesa una jornada cargada de tensión geopolítica este 12 de julio, con Bitcoin moviéndose apenas por encima de los 64.000 dólares mientras Estados Unidos intensifica su campaña militar contra Irán y el presidente Donald Trump descarta cualquier posibilidad de acuerdo diplomático a corto plazo. A pesar del ruido bélico, la criptodivisa más grande del mundo demuestra una resiliencia sorprendente, y el mercado de fondos cotizados en bolsa vinculados a activos digitales registró esta semana su primera semana positiva en dos meses.
Trump descarta la tregua y amenaza con un ataque masivo
El presidente estadounidense publicó este sábado en su red social Truth Social un mensaje en el que declaró por terminado el alto al fuego que se había negociado con Teherán, advirtiendo que el país tiene capacidad para lanzar hasta mil misiles si el conflicto escala aún más. Las declaraciones llegaron después de que Estados Unidos ejecutara su tercer bombardeo contra territorio iraní en menos de una semana, lo que elevó considerablemente la percepción de riesgo entre inversores de todo el mundo.
Como respuesta, Irán habría vuelto a cerrar el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Esta medida tiene implicaciones directas sobre los precios del crudo y genera presión adicional sobre economías que dependen de esa vía para sus importaciones energéticas, lo que a su vez alimenta la incertidumbre en los mercados financieros globales.
Bitcoin aguanta el golpe mientras el dólar y el oro también reaccionan
En contextos de conflicto armado o inestabilidad geopolítica, los mercados tradicionales suelen registrar fuertes caídas y los inversores buscan refugio en activos considerados seguros, como el oro o los bonos del Tesoro de EE.UU. Bitcoin, por su parte, ha protagonizado en los últimos años un debate constante sobre si puede o no cumplir ese mismo rol de refugio de valor.
Lo que ocurrió este fin de semana ofrece argumentos para ambos lados del debate: Bitcoin no subió con fuerza ante la crisis, como sí lo hizo el oro en jornadas anteriores, pero tampoco se desplomó. Mantenerse en torno a los 64.000 dólares en medio de un contexto tan adverso puede interpretarse como una señal de madurez del mercado o, al menos, de que los vendedores no tienen suficiente fuerza para romper niveles clave de soporte.
Ether, la segunda criptomoneda por capitalización de mercado, también mostró un comportamiento lateral, sin grandes movimientos al alza ni a la baja, lo que refleja que el sentimiento general del mercado se encuentra en modo de espera.
Los ETF de Bitcoin y Ethereum cortan una sangría de dos meses
En medio de toda esta incertidumbre, llegó una noticia que el sector cripto esperaba con ansias: los fondos cotizados en bolsa que replican el precio de Bitcoin y Ethereum registraron entradas netas combinadas de 282 millones de dólares durante la semana, poniendo fin a una racha de ocho semanas consecutivas de salidas de capital.
El dato tiene su lado agridulce. Durante esas ocho semanas previas, estos instrumentos perdieron casi 9.500 millones de dólares en capital, por lo que la recuperación de esta semana apenas representa alrededor del 3% de lo que salió del mercado. Aun así, el corte de la racha negativa es psicológicamente relevante para los inversores institucionales, que en muchos casos utilizan estos vehículos regulados como principal punto de entrada al ecosistema cripto.
El regreso del apetito institucional, aunque modesto por ahora, sugiere que algunos grandes jugadores están dispuestos a volver a tomar posiciones, posiblemente apostando a que el mercado ya descontó lo peor y que los precios actuales representan una oportunidad de entrada razonable.
Un mercado entre dos fuerzas
El panorama de corto plazo para Bitcoin es el resultado de dos fuerzas que tiran en direcciones opuestas: por un lado, la escalada militar en Medio Oriente genera aversión al riesgo y puede desincentivar a nuevos compradores; por el otro, señales como el retorno de flujos positivos a los ETF y la resistencia del precio frente a noticias negativas alimentan el optimismo entre quienes creen que lo peor del ciclo bajista ya quedó atrás.
Lo que está claro es que las próximas horas serán decisivas. Cualquier novedad sobre la evolución del conflicto entre Washington y Teherán —ya sea una escalada o una reapertura del diálogo— podría mover los mercados de forma significativa, y Bitcoin no será la excepción.
