Bitcoin en 2025: Solo el 4% de la población mundial lo posee, según un informe

A pesar del auge de Bitcoin y su creciente relevancia en el sistema financiero global, su adopción aún es limitada. Un reciente informe revela que solo el 4% de la población mundial posee BTC, lo que deja un enorme margen de crecimiento para la criptomoneda líder.
Estados Unidos lidera la adopción de Bitcoin
El estudio, realizado por River, una empresa de servicios financieros especializada en BTC, señala que América del Norte encabeza la adopción global, con Estados Unidos como el país con mayor concentración de propietarios: un 14% de su población posee Bitcoin. En contraste, África tiene la tasa de adopción más baja, con solo un 1.6%.
El informe también destaca que la adopción de BTC es significativamente mayor en regiones desarrolladas, mientras que en economías emergentes el crecimiento es más lento. Según River, Bitcoin solo ha alcanzado el 3% de su potencial de adopción global, lo que sugiere que aún está en sus primeras fases de expansión.
Principales obstáculos para la adopción masiva de Bitcoin
A pesar de su crecimiento, varios factores siguen frenando la adopción generalizada de Bitcoin:
- Falta de educación financiera y técnica: Muchas personas desconocen el funcionamiento de BTC y tienen ideas erróneas sobre su seguridad y propósito.
- Alta volatilidad: Aunque es un activo atractivo para inversores y traders, su fluctuación de precio lo convierte en un medio de pago inestable.
- Preferencia por stablecoins en economías emergentes: Un informe de Chainalysis en 2023 mostró que, en América Latina, las stablecoins son la opción preferida para transacciones digitales, debido a su estabilidad y bajas tarifas.
EE.UU. refuerza su estrategia con stablecoins
Durante la reciente Cumbre de Criptomonedas de la Casa Blanca, el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Estados Unidos impulsará el uso de stablecoins como herramienta clave para mantener la hegemonía del dólar y su estatus como moneda de reserva mundial.
Este escenario plantea un dilema: mientras Bitcoin lucha por expandir su adopción, las stablecoins continúan ganando terreno como alternativa digital confiable.
