Open USD: el nuevo contendiente que amenaza el dominio de USDC con el respaldo de Visa, Stripe y Coinbase
El ecosistema de las monedas estables acaba de recibir su sacudida más importante en años. Una coalición de más de 140 empresas financieras y tecnológicas —entre ellas Visa, Stripe, Coinbase, Mastercard, Ripple y BlackRock— anunció este martes el lanzamiento de Open USD, una nueva stablecoin diseñada para pagos internacionales que promete eliminar las comisiones de emisión y, sobre todo, compartir los ingresos de las reservas con sus socios comerciales. El proyecto está gestionado por una entidad independiente llamada Open Standard, creada específicamente para este propósito.
El golpe directo a Circle y su USDC
La propuesta de Open USD no es sutil: apunta directamente al modelo de negocio de Circle, la empresa detrás de USDC, hoy la segunda stablecoin más grande del mundo. El modelo tradicional de las stablecoins funciona de manera sencilla: la empresa emisora recoge los dólares de los usuarios, los invierte en activos seguros como bonos del Tesoro de Estados Unidos y se queda con los rendimientos generados. Circle, por ejemplo, reportó ingresos por reservas de más de 1.600 millones de dólares en 2024, prácticamente toda su fuente de ganancias.
Open USD propone lo contrario: que sean los socios y empresas que integren la stablecoin quienes reciban una parte de esos rendimientos, mientras que la emisión y el canje de tokens no tendrán costo ni límites de volumen. Para una empresa de pagos o un banco que mueve millones de dólares al día, la diferencia es significativa.
Los mercados reaccionaron de inmediato. Las acciones de Circle —compañía que debutó recientemente en bolsa— cayeron más de un 13% tras conocerse el anuncio, una señal de que los inversores ven en Open USD una amenaza real para su modelo de negocio. Paradójicamente, la firma de inversión ARK Invest aprovechó la caída para comprar acciones tanto de Circle como de Coinbase por varios millones de dólares, apostando por una recuperación a largo plazo.
Por qué este consorcio importa
No es la primera vez que alguien intenta competir con USDC o con Tether, la stablecoin líder del mercado. Lo que hace diferente a Open USD es el peso de sus impulsores. Stripe es uno de los procesadores de pagos más grandes del mundo; Visa y Mastercard dominan las redes de tarjetas globales; Coinbase es el exchange de criptomonedas más regulado de Estados Unidos; y BlackRock gestiona más activos que cualquier otra firma en el planeta. Cuando estas compañías se mueven juntas en una misma dirección, el mercado escucha.
El token se espera para más adelante en 2025 y su objetivo declarado es facilitar transferencias de dinero entre países de forma más barata y rápida que las soluciones actuales, tanto las tradicionales como las cripto. En ese sentido, Open USD no compite solo contra USDC, sino también contra los sistemas bancarios convencionales de pagos internacionales, que aún cobran comisiones elevadas y tardan días en liquidar transacciones.
Europa también se mueve: fondos regulados aceptan USDC
En paralelo a este anuncio, Coinbase protagonizó otro hito relevante en Europa. La empresa integró su infraestructura de pagos con Spiko, una fintech francesa que gestiona fondos de inversión regulados bajo la normativa europea UCITS —el estándar de fondos mutuos más exigente del continente—. Gracias a esta integración, los inversores institucionales europeos pueden ahora suscribirse y retirar participaciones en esos fondos usando USDC o EURC, la versión en euros de la stablecoin de Circle, con liquidaciones casi instantáneas a través de la red Base de Coinbase.
Se trata de un precedente importante: es la primera vez que fondos regulados bajo UCITS aceptan stablecoins como medio de pago y liquidación. Para el mercado europeo, históricamente más conservador en materia de activos digitales, el movimiento representa un paso hacia la integración de las criptomonedas en la gestión de patrimonio convencional.
Un mercado en redefinición
Lo que está ocurriendo esta semana en el universo de las stablecoins refleja una tendencia más amplia: los grandes actores financieros ya no observan desde afuera. Se están posicionando activamente, ya sea lanzando sus propios productos, integrando infraestructura existente o comprando participaciones en empresas del sector. Para los usuarios finales, más competencia suele traducirse en mejores condiciones. Para Circle y el modelo que construyó en torno a USDC, el desafío acaba de volverse mucho más concreto.
