USDT supera a Ethereum en capitalización e Invesco apuesta por fondos tokenizados respaldados en stablecoins
Dos noticias que llegaron casi simultáneamente este martes retratan con claridad el momento que vive el mercado cripto: mientras el precio de ether (ETH) cae a niveles que no se veían desde hace más de un año, la stablecoin más grande del mundo —USDT de Tether— aprovecha para superar a la segunda criptomoneda por capitalización de mercado. Al mismo tiempo, el gigante de gestión de activos Invesco anunció que presentó ante los reguladores un fondo tokenizado diseñado precisamente para competir en el segmento de reservas de stablecoins. El mensaje del mercado difícilmente podría ser más claro: el dinero estable gana terreno.
USDT desplaza a ETH del segundo puesto
Por primera vez en mucho tiempo, el USDT de Tether alcanzó una capitalización de mercado de aproximadamente 186.000 millones de dólares, suficiente para colocarse por encima de ether, que en el mismo momento rondaba los 185.600 millones. La diferencia fue estrecha y el cruce duró apenas unas horas, pero el simbolismo es enorme: una stablecoin —un activo diseñado para no moverse de precio— logró eclipsar a la red que inventó los contratos inteligentes y que sigue siendo la base de la mayor parte de las finanzas descentralizadas.
El fenómeno responde a dos fuerzas que se mueven en direcciones opuestas. Por un lado, la emisión de USDT no ha dejado de crecer en los últimos meses, alimentada por la demanda de dólares digitales tanto en mercados emergentes como dentro del propio ecosistema cripto para operaciones de trading y liquidez. Por otro, ETH ha sufrido una caída significativa que lo llevó a cotizar cerca de los 1.500 dólares, un nivel de soporte crítico que ya fue visitado en octubre de 2023 y nuevamente en abril de 2025. Los analistas observan esa zona con atención: si el precio no logra sostenerse allí, la presión bajista podría intensificarse.
La situación de Ethereum también refleja un debate más profundo dentro de la industria. La red ha perdido parte del protagonismo narrativo que tuvo en ciclos anteriores: el auge de Bitcoin como activo institucional, la proliferación de cadenas alternativas que compiten por usuarios y comisiones, y la percepción de que las mejoras técnicas recientes —como la transición a prueba de participación— no se han traducido aún en una adopción masiva nueva, han pesado sobre el sentimiento inversor.
Invesco entra al mercado de reservas tokenizadas
Mientras ETH lucha por mantener su posición, la industria financiera tradicional sigue mirando hacia el sector de las stablecoins como una oportunidad de negocio. Invesco, administradora de activos con más de 2,5 billones de dólares bajo gestión, presentó formalmente la solicitud para lanzar un fondo tokenizado cuya cartera estaría compuesta principalmente por bonos del Tesoro de Estados Unidos, acuerdos de recompra (repos) y equivalentes de efectivo. El objetivo es mantener un valor liquidativo estable de un dólar por participación, lo que en la práctica lo convierte en un competidor directo de las reservas que hoy respaldan a stablecoins como el propio USDT o el USDC de Circle.
El movimiento no es aislado. Invesco ya tiene experiencia en este terreno: a principios de este año asumió la gestión del fondo de mercado monetario tokenizado que originalmente había desarrollado Superstate, una firma especializada en activos en cadena. Con este nuevo paso, la compañía busca consolidar su presencia en un nicho que crece a la par de la demanda institucional por instrumentos que combinen la eficiencia de blockchain con la seguridad de los activos tradicionales.
La tendencia es compartida por otros grandes nombres de Wall Street. BlackRock, Franklin Templeton y Fidelity, entre otros, ya operan o están desarrollando productos similares. La tokenización de fondos del mercado monetario se ha convertido en uno de los casos de uso más concretos y rentables de la tecnología blockchain para el sector financiero convencional, precisamente porque resuelve una necesidad real: mantener liquidez en dólares con rendimiento, pero con la agilidad de mover valor en una red descentralizada.
Un mercado en transformación
La confluencia de estos dos eventos —el flipeo de ETH por USDT y la entrada de Invesco al mercado de reservas tokenizadas— ilustra una transformación estructural del ecosistema cripto. Las stablecoins ya no son solo una herramienta auxiliar del trading; se han convertido en un producto financiero con demanda propia, capaz de atraer tanto a usuarios de países con monedas débiles como a corporaciones que buscan eficiencia en pagos y liquidaciones. En ese contexto, la competencia entre emisores privados como Tether y vehículos institucionales tokenizados como el que prepara Invesco apenas está comenzando.
