Strategy pierde su brillo: bitcoin cae bajo los $60,000 y las acciones preferentes de Saylor tocan mínimos históricos
El mercado de criptomonedas cerró la primera mitad de 2026 con mal sabor de boca. Bitcoin cayó brevemente por debajo de los $59,000 este viernes, arrastrado por una combinación de presión macroeconómica global y debilidad generalizada en los mercados asiáticos —donde el índice Kospi de Corea del Sur llegó a derrumbarse más de un 8% en una sola jornada, activando mecanismos automáticos de suspensión de operaciones—. En ese contexto, la empresa que más tiene que perder con cada movimiento descendente del precio del bitcoin es, sin duda, Strategy.
Un agujero de $13,000 millones en papel
Strategy, la firma cofundada por Michael Saylor y conocida por haber convertido la compra masiva de bitcoin en su modelo de negocio principal, acumula actualmente una pérdida no realizada que supera los $13,000 millones de dólares. Para poner esa cifra en perspectiva: ese monto es mayor que la capitalización de mercado combinada de cientos de criptomonedas que cotizan actualmente. Es decir, la pérdida en papel de una sola empresa eclipsa el valor total de proyectos enteros dentro del ecosistema crypto.
Pero el problema no se detiene ahí. Las acciones preferentes de Strategy bajo el símbolo STRC —un instrumento que la empresa ha utilizado para financiar sus compras de bitcoin mediante lo que algunos analistas llaman «ingeniería financiera»— tocaron un nuevo mínimo histórico este viernes, llegando a cotizar alrededor de $71.40 por unidad. Esto representa una caída de aproximadamente 25% por debajo de su valor nominal de referencia, lo que implica que los inversores que apostaron por esta clase de activo están viendo erosionado su capital de forma significativa.
Otro dato llamativo: por primera vez en mucho tiempo, el múltiplo sobre el valor neto de activos de Strategy (conocido como mNAV, una métrica que mide cuánto paga el mercado por encima del valor real del bitcoin que posee la empresa) cayó por debajo de 1. En otras palabras, el mercado ya no está dispuesto a pagar una prima por tener exposición indirecta a bitcoin a través de Strategy. La magia del «efecto Saylor» parece haberse evaporado, al menos por ahora.
Garlinghouse apunta contra Saylor
En medio de este escenario, Brad Garlinghouse, director ejecutivo de Ripple —la empresa detrás de XRP, uno de los principales competidores de bitcoin—, no desaprovechó el momento para lanzar una crítica directa a la estrategia de Saylor. Según Garlinghouse, los esquemas de financiamiento basados en acciones preferentes que utiliza Strategy no generan valor real a largo plazo para el ecosistema cripto, sino que distraen al mercado con estructuras financieras complejas que no tienen sustento en utilidad concreta.
«El valor a largo plazo de cualquier activo digital va a estar determinado por su utilidad, no por la ingeniería financiera», señaló el ejecutivo, en declaraciones que rápidamente circularon por la comunidad crypto. Garlinghouse aclaró que, a título personal, mantiene una visión positiva sobre bitcoin como activo, pero dejó en claro que el modelo de negocio de Strategy le genera dudas sobre su impacto en la credibilidad del sector.
Señales mixtas: algunos rincones del mercado rebotan
A pesar del clima pesimista, no todo fue rojo este viernes. Tokens vinculados al ecosistema de Solana mostraron señales de recuperación, impulsados en parte por el creciente interés en el comercio de acciones tokenizadas —una tendencia que permite a usuarios de plataformas descentralizadas operar exposición a empresas tradicionales sin salir del entorno cripto—. Por su parte, Aave, uno de los protocolos de préstamos descentralizados más importantes del mercado, también lideró un rebote moderado luego de que su fundador insinuara que se avecina un programa de recompra de tokens bajo un nuevo marco de gobernanza.
En el frente de los derivados, este semana se activaron los primeros contratos perpetuos sobre criptomonedas disponibles para usuarios de Estados Unidos a través de plataformas reguladas como Kalshi. Sin embargo, analistas advierten que la profundidad del mercado, los spreads y la liquidez disponible podrían limitar su uso práctico casi exclusivamente a bitcoin en una primera etapa, dejando a los mercados de altcoins en un segundo plano.
Un primer semestre para olvidar
Con el cierre del primer semestre de 2026, el balance general del mercado crypto es negativo. Bitcoin, pese a sus caídas recientes, tiene el dudoso honor de haber tenido un desempeño relativamente mejor que Strategy en lo que va del año —una comparación que, en circunstancias normales, hubiera sonado inverosímil dado que Saylor construyó toda su propuesta de valor sobre la idea de que su empresa amplifica los retornos del bitcoin—. Hoy, esa promesa está bajo presión, y el mercado lo está reflejando con claridad.
