Bitcoin cae por debajo de los 60.000 dólares y cierra su peor primera mitad de año en dos décadas
El mercado de criptomonedas cerró el segundo trimestre de 2025 con una señal de alerta que pocos querían ver: Bitcoin perforó el umbral psicológico de los 60.000 dólares y acumuló una caída de casi 7% en apenas una semana. Lo más preocupante no es el número en sí, sino lo que representa históricamente: dos trimestres consecutivos en terreno negativo, algo que no ocurría desde hace más de una década y que rompe con el patrón típico de comportamiento del activo durante años de halving.
Dos trimestres en rojo: ¿qué tan raro es esto?
Para entender la magnitud de lo que ocurre, vale recordar que Bitcoin suele mostrar ciclos bastante predecibles alrededor de sus eventos de reducción de recompensa —conocidos como halvings—. Históricamente, los 12 a 18 meses posteriores a un halving han sido períodos de apreciación sostenida. El halving de abril de 2024 rompió esa lógica, al menos por ahora: tanto el primer como el segundo trimestre de 2025 cerraron con pérdidas, algo que no sucedía desde 2014 y 2015, cuando el mercado atravesaba una de sus crisis más profundas.
Las monedas alternativas, conocidas como altcoins, sufrieron aún más que Bitcoin durante este período. Ethereum también cerró el trimestre en negativo, lo que confirma que la presión vendedora no discriminó activos dentro del ecosistema cripto.
Señales de capitulación: 50.000 BTC movidos con pérdidas
Uno de los datos más reveladores de las últimas jornadas proviene del análisis en cadena —es decir, del seguimiento de transacciones directamente en la blockchain de Bitcoin—. Cerca de 50.000 BTC fueron transferidos hacia plataformas de intercambio con un precio de entrada superior al precio actual de mercado, lo que significa que esos tenedores están, técnicamente, vendiendo a pérdida.
Este comportamiento es una señal clásica de capitulación: inversores que, agotados de esperar una recuperación, deciden liquidar sus posiciones aunque eso implique asumir números rojos. El dato adquiere mayor peso si se considera que el nivel de estrés entre los llamados «tenedores de corto plazo» —aquellos que compraron Bitcoin en los últimos meses— alcanzó su punto más alto en dos años.
Cuando este grupo vende masivamente, el mercado suele enfrentar presión adicional a la baja, aunque también es cierto que los episodios de capitulación, históricamente, han precedido rebotes importantes. La pregunta que nadie puede responder con certeza es si ya se tocó el fondo o si aún queda recorrido hacia abajo.
Strategy: cuando el mercado deja de pagar la prima
La caída del precio también golpeó a uno de los actores más emblemáticos del mercado institucional de Bitcoin: Strategy, la empresa fundada por Michael Saylor que acumuló decenas de miles de BTC como activo central de su tesorería corporativa. Durante años, las acciones de la compañía cotizaron con una prima significativa respecto al valor real de sus tenencias en Bitcoin, lo que le permitió emitir deuda y acciones para comprar más criptomoneda en condiciones muy favorables.
Esa prima desapareció. Por primera vez en mucho tiempo, la valoración bursátil de Strategy cayó por debajo del valor de mercado de su cartera de Bitcoin. Esto no significa necesariamente que la empresa esté en peligro inmediato, pero sí cierra la puerta a la estrategia de financiamiento que la hizo famosa: ya no puede valer más de lo que tiene, y eso limita su margen de maniobra para seguir expandiendo su posición.
¿Qué puede esperarse en el corto plazo?
El sentimiento del mercado es claramente bajista en este momento, pero conviene mantener perspectiva. Los 60.000 dólares no son un nivel arbitrario: representan una zona de soporte técnico relevante que, si se pierde de forma sostenida, podría abrir camino hacia los 55.000 o incluso los 50.000 dólares según distintos analistas. Sin embargo, cualquier recuperación del apetito por el riesgo en los mercados tradicionales, o algún catalizador macroeconómico positivo —como una pausa en las subidas de tasas de interés—, podría cambiar el panorama rápidamente.
Por ahora, el mensaje del mercado es claro: la euforia que siguió al halving de 2024 quedó atrás, y Bitcoin enfrenta su prueba de madurez más exigente en años.
